
Una estrella cayendo, vacas, tréboles, un hombre de misterioso sombrero tocando la guitarra, un hombrecito verde con cabeza extraña, pandas rojos, hongos gigantes, una clara imagen de una planta de cannabis y el texto Katamari Damacy es la introducción de un juego que desde el inicio, te envuelve en una trama tan irreverente como su misma narrativa, la cual comienzas a descubrir cuando aquel señor que pudiste ver tocando guitarra, se presenta ante ti como el Rey de Todo el Cosmos en un nivel de prueba el cual "se han tomado la molestia de preparar solo para ti: el Príncipe, a quien irónicamente nunca indican como el Príncipe de Todo el Cosmos; y es aquí en donde con toda la libertad del universo (literalmente) y sin saber muy bien el propósito de estos movimientos, saboreas por primera vez este modo de juego tan complejo, divertido, creativo, y a su vez simple que jamás se haya creado en la historia de los videojuegos. No estoy exagerando al afirmar que Katamari Damacy se perfila para convertirse en el Pac-Man de nuestra generación (XY).

